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II. DESGRANANDO EL ARMA

De acuerdo con las investigaciones de Juana Gallego Ayala, los medios de comunicación desempeñan un papel crucial como modeladores de la opinión pública y, por esa razón, son considerados instrumentos poderosos a la hora de propiciar el cambio social. Su alianza con el feminismo es imprescindible, puesto que podría contribuir a reeducar a la población, desterrando estereotipos, incluso, según periodistas como Trish Williams, podría eliminar la discriminación por razón de género que cimenta la sociedad actual.

La investigadora vasca Ainara Larrondo explica que el primer movimiento organizado de mujeres considerado como tal fue la primera oleada sufragista, “en aquel momento, que solamente existía la prensa, se vio que el feminismo como reivindicación no tenía fácil encaje en la prensa, salvo en los medios que lo veían como un movimiento noticiario”, comenta Larrondo.

Con la entrada del feminismo en el periodismo, nace una nueva corriente en la profesión: el periodismo feminista. Su objetivo es desafiar el “orden natural” desde el colectivo de periodistas, avanzando hacia la construcción de noticias desde un punto de vista crítico. Las periodistas que defienden esta corriente lo hacen desde el deber. Entienden que la única forma de hacer un “periodismo correcto” es con la perspectiva de género.

Citando a Irantzu Valera, el periodismo feminista es:

Una forma de hacer periodismo en la que se tiene en cuenta que existen diferentes perspectivas, por lo que no se hace propaganda de la opinión, la perspectiva y de la visión de un grupo reducido de la sociedad que ostenta el poder en todas las estructuras sociales

Existen voces que van más allá. La periodista Ana González Liste, que actualmente trabaja en el periódico Praza Pública, explica que “o verdadeiro xornalismo ten que ser feminista, porque aquel que non inclúe unha perspectiva feminista, está deixando atrás a metade da poboación”.

Según Ainara Larrondo, esta forma de hacer periodismo pretende “sensibilizar a la población sobre determinadas temáticas que afectan a las mujeres. Aquellas personas que pretenden incorporar la perspectiva de género en sus relatos lo hacen intentando remover conciencias y fomentar la reflexión”.

Con todo, este periodismo aspira a ser un motor de cambio, una herramienta que facilite la comprensión de temas y problemas que ocurren en el presente, pero con una perspectiva histórica y política, tratando de luchar contra el patriarcado. No obstante, se exige un paso más. Grandes figuras del feminismo, como Concepción Arenal o Carmen de Burgos, pertenecían a una clase social que no representaba a la totalidad de mujeres.

Existen muchas realidades que necesitan ser relatadas por quienes la viven. La entrada de la interseccionalidad en el ideario feminista abre camino a nuevas voces que antes permanecían silenciadas. “El hecho de que en España existan periodistas negras aporta un grano de arena en el sentido de que se muestra que no solamente podemos ser protagonistas en los relatos, sino que también podemos ser quienes cuentan la historias”, explica la coordinadora del equipo editorial de la revista Negrxs, Vanessa Cadena. Además, explica que, gracias a que los temas feministas interesan más y a la unión entre distintas mujeres con esa perspectiva interseccional, el relato sobre las mujeres negras ha cambiado en los últimos tiempos, abandonando estereotipos de “víctimas o mujeres pobres que tienen dificultades”.

Al mismo tiempo que se conocen más historias protagonizadas por mujeres, ellas mismas consiguen acceder a especialidades periodísticas fuertemente masculinizadas, como la política, el deporte o la economía, aunque con dificultades. “O motivo polo que atopamos obstáculos para acceder a estes ámbitos informativos son os mesmos de sempre: roles preestablecidos, prexuízos que derrubar e falta de referentes que guíen máis mulleres xornalistas cara esas ramas. Falando de referentes, no caso da economía temos unha profesional fantástica en Galicia como é Lara Graña, actualmente redactora xefa en Faro de Vigo”, explica la directora del periódico digital deportivo y feminista gallego As Nosas, Silvia Carregal. Bajo su experiencia, Carregal destaca que el número de periodistas deportivas es inferior respecto a otras áreas. “É certo que aumentaron co paso dos anos, pero o deporte continúa a ser un coto de información masculinazado”, dice.

Un reportaje multimedia de
Rafael Ruíz-Matas y Marta Tiago

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