VI. NUEVAS ALIANZAS
La irrupción y posterior avance de Internet marcó un punto y aparte en la concepción de la sociedad y del periodismo. El prestigioso sociólogo Manuel Castells, autor de La Sociedad Red, describe las nuevas tecnologías como el principal agente transformador de los medios de comunicación durante la década de 1980. La revolución digital que experimentaron las redacciones no sólo afectó a los contenidos y a los formatos, sino también a las audiencias y a los métodos de consumo de la información. En cuanto a las potencialidades de Internet, Castells destaca la proliferación de redes de usuarios en su obra Comunicación y Poder:
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“La difusión de Internet, las comunicaciones inalámbricas, los medios de comunicación digitales y una serie de herramientas de software social han provocado el desarrollo de redes horizontales de comunicación interactiva que conectan lo local y lo global en cualquier momento.
En la nueva sociedad red, factores como el abaratamiento y la internacionalización de la comunicación jugaron a favor de las organizaciones feministas, ya que les permitía disponer de un espacio que diese respuesta a sus necesidades informativas como consumidoras y al mismo tiempo les otorgaba la capacidad de construir un relato propio, alternativo al de los grandes medios de masas. Internet ofrecía a las mujeres la oportunidad de ser autoras, transmisoras y destinarias al mismo tiempo, sin necesidad de invertir demasiados recursos.
A principios de la década de 1990, los grupos feministas encontraron en el entorno virtual una herramienta útil para forjar alianzas entre colectivos y amplificar la proyección de su discurso. Fruto de esas sinergias nació el fenómeno del ciberfeminismo, un movimiento que aspiraba a trasladar la lucha feminista al ciberespacio. Entonces emergieron numerosas publicaciones de carácter digital que buscaban introducir la perspectiva de género en las producciones periodísticas. Las nuevos medios feministas contaron con la asistencia de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC), una red de organizaciones de la sociedad civil fundada en 1990 para proporcionar infraestructuras de comunicación.
En cuanto a iniciativas pioneras, cabe mencionar la organización francesa Les Pénélopes, una agencia de noticias que Ainara Larrondo define como “uno de los principales impulsos del periodismo feminista en la red”. Creada en 1996 con el objetivo de promover y difundir información desde el punto de vista de las mujeres, esta plataforma incorporaba artículos en francés, inglés y español sobre noticias locales, regionales y mundiales. A pesar de su éxito temprano, Les Pénélopes se disolvió en 2004. Posteriormente, Dominique Foufelle y Joelle Palmieri, cofundadoras de la empresa, publicaron Les Pénélopes: un féminisme politique: 1996-2004, un libro que recopilaba la actividad de la agencia llevada a cabo durante 8 años.
En España, uno de los primeros proyectos que abrió camino en el periodismo feminista fue Mujeres en Red (mujeresenred.net), un medio digital fundado en 1996 por Montserrat Boix que continúa en activo casi tres décadas después de su fundación. Este periódico fue una de las primeras redes internacionales de mujeres que incorporó las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) para visibilizar cuestiones como la desigualdad entre hombres y mujeres, la violencia de género o el sexismo. Uno de sus mayores logros fue desplegar una red de apoyo entre distintas organizaciones de mujeres en España, Europa y América Latina, convirtiéndose así en un espacio de referencia en el contexto digital para el contenido relacionado con la perspectiva de género y el movimiento feminista.​

Montserrat Boix// Nekane Acha
El periodismo feminista evolucionó al compás de las transformaciones sociales y digitales que se produjeron en la sociedad española a principios del siglo XXI. Una década después del lanzamiento de las primeras experiencias focalizadas en la tarea de visibilizar el talento y el potencial femenino en la Red, afloraron nuevos medios de comunicación con el objetivo de dar una respuesta eficaz y profesional a las necesidades informativas del feminismo.
En septiembre de 2010 eclosionó La Independent (laindependent.cat), la primera y única agencia catalana de noticias con visión de género. Actualmente se publica cada quince días, aunque inicialmente salía dos veces a la semana. Sus contenidos están disponibles en distintos soportes: página web, redes sociales y newsletter en castellano y catalán. En 2022, La Independent inauguró el "Espacio Minobis" en recuerdo de Montserrat Minobis, una de las impulsoras de la agencia, con las Alertas sobre periodistas perseguidas y Tarjeta roja, que denuncia aquellas noticias que perpetúen el machismo, el sexismo o los estereotipos de género.

Montserrat Minobis // J. Folch
A medida que avanzaba el número de publicaciones feministas también crecía su audiencia. En los últimos años, la revista digital Pikara Magazine se ha consolidado como uno de los principales referentes del periodismo digital español, y lo ha logrado desde la defensa de la perspectiva de género. Sus cerca de 80 mil seguidores en Instagram sitúan a esta revista vasca por encima de medios de comunicación tan importantes como Faro de Vigo, decano de la prensa española. En 2021, Pikara Magazine fue reconocida con el Premio Emakunde del Instituto Vasco de la Mujer, por su gran contribución a favor de un periodismo igualitario. Para Andrea Momoitio, integrante de la asamblea de Pikara Magazine, la esencia de la revista es su naturaleza feminista, "la diferencia de Pikara respecto a los medios tradicionales es que ponemos el feminismo en el centro".

Andrea Momoitio // Pello Maudo Herrero
Uno de los rasgos más definitorios del periodismo feminista en la actualidad es la defensa de la interseccionalidad, un enfoque que reconoce y protege la diversidad de las realidades femeninas que existen alrededor de todo el mundo. Partiendo de esta perspectiva, Yemayá Revista aborda hechos y dinámicas ajenos al denominado “norte global”, entendido como el conjunto de países desarrollados. Esta publicación digital transgrede el relato convencional de los medios de comunicación y pone el foco en los procesos migratorios y la vulneración de derechos humanos, siempre desde la perspectiva de género interseccional y decolonial. Una de las codunfadoras de Yemayá Revista, Sara Aminiyan, se manifiesta abiertamente en contra de tratar a las mujeres migrantes como un sujeto pasivo. “Las mujeres migrantes ya tienen voz, las periodistas sólo somos un canal de comunicación”, argumenta Aminiyan.

Otra proyecto periodístico que nace vinculado estrechamente a la interseccionalidad es la Revista Negrxs, una publicación digital que nace de la mano de Espacio Afro. La escasez de recursos no impide que este medio ofrezca una cobertura rigurosa y valiente de aquellas historias que implican a la población negra y afrodescendiente en España. Uno de los sellos de identidad de Revista Negrxs es el lenguaje inclusivo, una muestra de su compromiso con la representación de la diversidad de la sociedad y la inclusión de todas las realidades que existen. Vanessa Cadena, coordinadora del equipo editorial de la revista, denuncia que el tratamiento informativo que reciben las personas negras en España es, a menudo, discriminatorio: “El relato que escuchamos de la población negra y afrodescendiente es muy reducido y estereotipado”.

Vanessa Cadena // Javier Sánchez Salcedo
En los últimos tiempos también han surgido nuevas propuestas especializadas en ciertas áreas de información periodística. En enero de 2020 nació As Nosas, un periódico deportivo enfocado en la cobertura de los logros y hazañas de las mujeres en el deporte en Galicia. Proyectos como este intentan paliar la escasez de información que existe alrededor de las mujeres atletas. El informe Mujeres sin nombre, publicado en marzo de 2023 por la agencia LLYC, reveló que sólo 1 de cada 20 noticias deportivas tratan información sobre mujeres.
