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V. TIEMPO DE CONQUISTAS

Al calor de las reivindicaciones feministas del último tercio del siglo XX nació el denominado “feminismo institucional”, un concepto formulado en 1987 por la politóloga de origen alemán Helga Hernes que, de acuerdo con la investigadora Celia Valiente, se emplea para designar “aquellas instituciones cuyo principal cometido reside en mejorar la condición de las mujeres como grupo y erosionar las desigualdades entre estas y los hombres”. La incorporación del feminismo a las instituciones constituyó un paso muy importante en la lucha por la igualdad, ya que permitió que las ciudadanas salieran del ostracismo al que habían estado relegadas durante siglos y accedieran, por primera vez, a espacios de gobierno en el ámbito político.

Helga Hernes // Julie Lunde Lillesæter

En España, el primer organismo que nace al amparo de esta estrategia es el Instituto de la Mujer —actual Instituto de las Mujeres— creado el 24 de octubre de 1983 por el Gobierno de Felipe González. Desde su fundación, esta institución pública ha emprendido numerosas medidas dirigidas a la promoción de la mujer en todas las esferas y ámbitos de la vida, con el objetivo de avanzar hacia la consecución de la igualdad real. Una de las iniciativas más notables de esta entidad es la Serie Estudios, un conjunto de 133 informes publicados a lo largo de cuatro décadas en los que se analizan aspectos como la evolución del índice de paridad, la pervivencia de roles de género en la televisión o la situación laboral de la mujer.

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Uno de los principales objetos de estudio de las investigaciones del Instituto de las Mujeres es el periodismo. De hecho, la primera publicación de la Serie Estudios fue un trabajo de Concha Fagoaga y María Petra Scanella titulado Umbral de presencia de las mujeres en la prensa española, que pretendía indagar como se presentaba a la mujer en los medios de comunicación hacia la sociedad. Una de las conclusiones que se extrajeron del informe fue que el porcentaje de representación de las mujeres en los periódicos de mayor tirada de la Transición (El País, ABC, La Vanguardia, Diario 16 y El Periódico) era reducido.

 

En el ámbito internacional, cabe señalar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  fue uno de los organismos que colaboraron más activamente en la corriente del feminismo institucional y en la incorporación de la agenda feminista a los medios de comunicación. Desde 1975 organizó cuatro conferencias mundiales en las que se abordaron cuestiones de diversa índole relacionadas con la protección de los derechos y libertades de las mujeres. 

 

A día de hoy, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín en 1995, se identifica como uno de los agentes responsables de la integración del periodismo feminista en las redacciones de numerosos países alrededor de todo el mundo. En esta conferencia se propuso tanto “incrementar la participación y el acceso de las mujeres a la expresión y a la toma de decisiones en y a través de los medios de comunicación” como “promover una imagen equilibrada y no estereotipada de la mujer en los medios”. 

Cuarta Conferencia Mundial Sobre la Mujer (Pekín, 1995) // Sharon Farmer

Las investigadoras Sonia Parratt, Montse Mera y Belén Cáceres explican en su informe Gender perspective advances in the media: initiatives for its incorporation into the Spanish press que la Cuarta Conferencial Mundial sobre la Mujer permitió constatar que existía un “nexo” entre comunicación, igualdad de género y democracia. Durante la cumbre, también se creó la Plataforma de Pekín, que estableció que los medios de comunicación debían ser considerados como un área prioritaria para lograr la paridad entre sexos. Por esa razón, señaló la necesidad de apoyar a aquellos colectivos de mujeres que participaban en las organizaciones periodísticas y en las redes electrónicas aplicadas a la comunicación.

Un reportaje multimedia de
Rafael Ruíz-Matas y Marta Tiago

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